Prevención y tratamiento de una rotura muscular
Debemos tener una buena condición física de base antes de la práctica de cualquier tipo de actividad y en un buen calentamiento que debe incluir primordialmente estiramientos de los principales grupos musculares que van a trabajar durante el ejercicio.
Una buena alimentación, con una dieta equilibrada así como una buena hidratación (agua y electrolitos) antes, durante y después del ejercicio serán la clave para prevenir este tipo de lesiones.
ROTURA FIBRILAR
Lesión del tejido muscular que provoca una fase de respuesta inflamatoria, caracterizada por los signos de dolor agudo e intenso (“signo de la pedrada”) y edema. Posteriormente se producirá una fase de reparación (fibras de colágeno) y concluirá con una fase de maduración y remodelación del propio tejido cicatrizal. Este proceso suele tener una duración aproximada entre tres y doce semanas según la extensión de dicha rotura fibrilar.
Podemos diferenciar tres tipos de roturas fibrilares:
